miércoles, 28 de enero de 2015

10 años de cooperación e intercambio de tecnología espacial entre China y Venezuela


Gracias a la cooperación con China, Venezuela avanza en el uso de las aplicaciones espaciales brindándole al pueblo venezolano una mejor calidad de vida
En el pasado, Venezuela tradicionalmente utilizó la tecnología espacial a través de servicios suministrados por proveedores internacionales; sin embargo, con la llegada de la Revolución Bolivariana, el país incursiona en la tecnología satelital, y lo hace como política pública con fines pacíficos y al servicio de todas y todos los venezolanos. 

El inicio de Venezuela en materia espacial como usuario activo comienza a partir del año 1999 durante el gobierno del presidente Chávez, para el 2004 se inició una serie de reformas que permitieron la creación de lo que es hoy, la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (Abae). 

El 28 de enero del año 2005, el Estado venezolano suscribe un memorándum de entendimiento en cooperación técnica sobre el uso y exploración del espacio ultraterrestre, con fines pacíficos entre los Ministerios de Ciencia y Tecnología, Comunicación e Información, conjuntamente con la Administración Espacial de la República Popular China. 

Dicho memorándum tuvo como objetivo fortalecer e intercambiar recursos técnicos y talento humano, de conformidad con las respectivas legislaciones y los principios internacionales; promoviendo la cooperación espacial bajo el principio de igualdad.. 

Roberto Becerra, director de la oficina de Asuntos Internacionales de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (Abae), afirmó que la cooperación entre China y Venezuela ha sido positiva. 

“Gracias a China se ha podido desarrollar y ejecutar programas espaciales, en el año 2008 fue puesto en órbita el primer satélite de telecomunicaciones el Simón Bolívar Venesat-1, luego en el año 2012 el satélite de observación de la tierra Miranda Vrss-1 y actualmente un grupo de venezolanos se encuentran en China trabajando en la fase de diseño del tercer satélite de percepción remota Sucre Vrss-2 el cual será construido en nuestro territorio”, acotó. 

Hasta la fecha se han construido dos Estaciones Terrenas de Control Satelital; una, ubicada en el Sombrero estado Guárico, y otra en Luepa estado Bolívar, dichos centros son los que controlan las plataformas espaciales tanto del Satélite Simón Bolívar como el del Miranda. 

Actualmente, se construye en Borburata, el centro de integración y prueba de satélites de hasta una tonelada conocido como el Centro de Investigación y Desarrollo Espacial (Cide). 

Formación de talento humano
Desde el año 2007 hasta el 2014, 3 mil 10 profesionales se han capacitado en distintas ramas de la ciencia y tecnología espacial como Geomática, Telecomunicaciones, Epidemiología, Gerencia Espacial y Operaciones Satelitales; de los cuales 206 han sido capacitados en China. 

Impacto tecnológico
Venezuela ha dado un salto tangible, gracias a sus dos satélite en órbita, en el área de telecomunicaciones, hay más de 7.5 millones de usuarios conectados al Simón Bolívar, los cuales pueden disfrutar de señal de televisión mediante el TDA, acceder a internet, realizar transacciones en el área de la banca pública y otras instituciones gubernamentales, mejorando así la calidad de vida de los venezolanos. 

Asimismo, el Satélite Miranda ha capturado 204 mil 902 imágenes, de las cuales 141 mil 164 imágenes son de Venezuela, Caribe y Sur América, 30 mil 881 imágenes se han entregado en todo el territorio venezolano y 2 mil 207 usuarios registrados pertenecientes a empresas públicas como privadas; beneficiando áreas estratégicas en salud, agricultura, energía, gestión ambiental, cuidados de los recursos ambientales nacionales, entre otros. 

El impacto que ha logrado la cooperación entre China y Venezuela con el uso de la tecnología espacial ha sido importante y efectiva, el país ha obtenido mayor autonomía e independencia tecnológica, dando pasos firmes para satisfacer las necesidades del pueblo, puntualizó Romina Acevedo, Jefa de unidad adscrita a la oficina de Asuntos Internacionales de la Abae.






Fuente ABAE/Hanny Morales